Crónicas de Tailandia 14: El paraíso existe‏


Crónicas de Tailandia 14: El paraíso existe‏

El viaje ha Ko Lipe ha sido delicioso. Al final, las 6 horas de barco se han convertido en 7 tal y como yo me temía. Pero no importa, realmente lo he disfrutado. Estamos en medio del Océano Indico, estamos en mitad de ninguna parte, solo los corales y la exuberante vegetación que se aferra tenazmente a cualquier resquicio de tierra que emerge del mar. Ha sido magnifico este viaje en barco.

 
    Salimos del norte de Ko Lanta, recorrimos toda la costa oeste, podíamos ver a lo lejos todas las playas que recorrimos los pasados días, allá a lo lejos apenas se distinguían nuestros bungalows entre la densidad de la vegetación. Al final dejamos la isla atrás, y empezamos a internarnos en el océano. Pero en esta zona, el océano esta salpicado de islas, unas más grandes y algunas pequeñitas, pero todas magnificas. Algunas eran perfectas como localización para una película de piratas, con sus enormes paredones verticales que caen a pico sobre el océano y toda su superficie cubierta de espesas junglas. Algunas con sus pequeñas playitas y calas. Hacia un día buenísimo y lo he pasado sobre la cubierta del barco. En mitad de la travesía cambiamos de barco, en alta mar, dejamos nuestro pequeño barquito y cogimos uno mucho más grande y rápido. Era vertiginoso ver como aparecían y desaparecían islas en mitad de la nada.  De repente aparecían grupos de peces saltando sobre la superficie del mar, largo rato, casi como si fueran peces voladores. Las aves marinas se lanzaban en picado sobre los peces de la superficie. También vi dos grandes peces agujas haciendo una cosa muy rara, se deslizaban sobre la superficie pero…. verticalmente!!!! Con todo su cuerpo fuera del agua y saltando solo sobre su cola, raro, raro, raro…
 
     Después, solo mar abierto, durante un par de horas, y luego… a lo lejos, entre la calima, empieza a dibujarse un contorno montañoso, que cada vez empieza a definirse mejor. Estamos llegando al parque nacional de Ko Tarutao, con sus diversas islas superponiéndose a lo lejos. La llegada a Ko Lipe ha sido emocionante, al acercarnos a la costa hemos alucinado con la transparencia del agua, podíamos ver los corales allí mismo, pero incluso en el puerto. Se veían estupendos, esta plagado. Las blancas arenas se convierten en color esmeralda cuando se introducen en el mar. Es un paisaje de postal, los oscuros grupos de corales destacan enormemente sobre el mar de color esmeralda. Dios, que ganas de saltar y ver todo lo que esas aguas esconden…

 
    Luego entre buscar alojamiento y tal y cual, empieza a anochecer, pero aun hay tiempo para una corta exploración, ya sin luz solar. La calidad del arrecife es buenísima, hay coral por todas partes y en bastante buen estado. Hay cientos de anémonas y nunca antes vi tal cantidad de peces payaso, como el Nemo ese de walt disney, prácticamente todas las anémonas tienen sus inquilinos. Hay unos extraños peces, parecen hojas o trozos de algas. Van cabeza abajo dejándose llevar por la corriente, se mueven al unísono y realmente cuesta distinguir que son peces. Cuando me acerco a mirarlos se ponen de canto para intentar desaparecer un poco mas, son increíbles, que coreografía del camuflaje. Esto promete, pero ya no hay luz, y por lo tanto tampoco hay colorido. Pero mañana será otro día.

 
    La pequeña y lejana isla se ha vuelto bastante conocida y hay más gente de lo que esperaba. Solo hay una calle que une la costa norte y la sur y luego senderos entre los bosques, donde viven los paisanos en cabañas de madera con techos de zinc. Son muy oscuros, casi negros, pero al igual que en Ko Lanta, son de rasgos malayos.
     Pero hay varias zonas de bungalows. Los precios son altos, unas tres veces más caros que en el resto del país, esto incluye desde una botella de agua, pasando por la comida y para Internet. Por lo que a partir de ahora, quizás escriba un poquito menos hasta que vuelva al continente. Aquí no hay donde cambiar dinero y con estos precios hay que estirar un poco, aun tenemos que pagar el ferry de vuelta. Lo bueno es que no hay que gastar mucho si uno no quiere. En transporte no gastaremos nada, se va andando a todas partes. El tema de la electricidad es algo mas complicado. Todo funciona con generadores, y por lo tanto la electricidad se limita a unas cuantas horas al día. Lo de la basura también esta bastante bien montado. La isla esta limpisima, es el sitio mas limpio que he visto en todo el país, y Tailandia no es precisamente el país más sucio que he visto. Pero con tanta gente aquí hay que cuidarlo, si no, nos cargamos esto en cuatro días.

 
   Bueno gente, la cuenta atrás ha empezado, apenas queda una semana para que tenga que volver. Creo que estaremos aquí 4 o 5 días. Si nos alcanza el dinero y si no nos aburrimos de tanta tranquilidad ja,ja,ja…  Ahora si que van a ser vacaciones de verdad. Relax y tranquilidad. Por cierto, los bichitos aquí son grandes, a diferencia de la isla. Esta tarde al volver, tenia una arana casi como mi palmo en la habitación, bastante gordita, y luego por la noche, al entrar en el baño, había un murciélago. Y eso que el bungalow esta muy limpio y bien apañado. ¿Que no habrá en los de bamboo, con todas sus rendijas y oquedades?

 
    Besos para todos, desde un paraíso perdido en medio del Océano Indico.

 
 Chema Serrano Montero

 

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