Crónicas de Tailandia 4: El puente sobre el río Kwai


 

Crónicas de Tailandia 4: El puente sobre el río Kwai

Hola a todos, me alegro de que os gusten los relatos que voy enviando. Gracias a los que me felicitáis, para mi es un placer escribir, aparte de que así voy llevando un diario de viaje y mucho mejor si lo puedo compartir con vosotros.

     Ayer os escribí y puse que era martes 18. Bueno, fue una confusión. En realidad, hoy es martes 18. Estando aquí llegas a perder la noción del tiempo y realmente no sabes en que día vives. Y eso que solo llevo una semana. Hemos encontrado a mucha gente que se viene a pasar el invierno aquí. Gente que tiene trabajos estacionales y solo curra 6 meses al año (perdón, aquí en estos teclados no existe la letra ñ ni los acentos, perdonad las faltas ortográficas, Isabel me ha dicho que le pasa el corrector ortográfico para leerlos bien) se vienen 3 meses y algunos hasta 6 meses. Que envidia, viven siempre en verano. Ayer encontramos una pareja de Mallorca que iban a estar hasta mayo, tienen una tienda y la cierran hasta el próximo verano. Viajan con un niño de un 1 anito y tan felices. Todo esto viene a cuento por lo que os decía sobre que se pierde la noción del tiempo. Si yo en una semana ya me he comido un día, no me imagino la despreocupación de esta gente que viene para 3 meses o más.

 
     Al final hemos decido pasar del norte, que estaba muy lejos y hace mucho calor, y venirnos al oeste, a la ciudad de Kanchanaburi, muy cerquita de la frontera birmana. Pensábamos que esta zona estaría fuera de los circuitos turísticos mas trillados pero la verdad es que la ciudad en si, esta repleta de turistas. Más si cabe que Ayuttaya, o al menos aquí se dejan notar más. A partir de aquí empieza un famoso camino, que todos habréis visto alguna vez en la tele, es una famosa película, un clásico del cine de guerra: El puente sobre el río Kwai.

 
     Hemos cogido un autobús para venir hasta aquí y me ha sorprendido el grado de desarrollo de este país. La carretera es una nacional normal y corriente, pero en todo momento tenia dos carriles, es decir, como una de nuestras autovias. Aunque hemos atravesado grandes arrozales y pueblos de palafitos sobre los ríos, el paisaje circundante era predominantemente urbano e industrial.
     En el autobús hemos conocido a un italiano que habla perfectamente el español  y se nos ha unido. Hoy estamos tres. Se va a pasar aquí 4 meses, trabaja en el aeropuerto de Milán y gracias a los contrato basura que se aplican ahora en Italia, puede permitirse viajar tanto tiempo. Ya veis, lo que para unos se convertiría en una gran putada, para otros supone el poder viajar libremente. Las cosas son del color  con que tú las veas. 

 
     También en el autobús viajaban dos americanos que nos han recomendado un hotel y aquí estamos. Es un bonito hotel ajardinado y con bungalows, que aunque no son maravillosos, tienen su encanto. Y sobre todo lo que mas nos encanta es el precio: 200 baths, que al cambio son 5 euros, o sea que hoy nos costara dormir 2 euros y medio a cada uno.

     Por la tarde fuimos a ver el famoso puente ferroviario que cruza el río Kwai. Esta a las afueras de la ciudad.  Resulta que durante la II Guerra Mundial, los japoneses necesitaban abrir una vía estratégica de abastecimiento hasta Birmania, con el propósito de invadir la India, bajo la ocupación inglesa por aquel entonces. Para ello idearon construir un ferrocarril desde esta ciudad  hasta la frontera birmana cubriendo una distancia de unos 250 kms. Desde Kanchanaburi, la ciudad donde estamos ahora (la longitud del trazado ferroviario tenia un total de 415 Km.).  El problema es que separando esta distancia se extendiendo una escarpada cadena montañosa cubierta de junglas apenas exploradas y estrechos desfiladeros. Para construir la línea férrea, los japoneses utilizaron a los prisioneros aliados. Más del 70% de los que trabajaron aquí, murieron debido a los extenuantes turnos de trabajo de hasta 18 horas diarias y el maltrato a que les sometieron sus captores. Se calcula que más de 10.000 prisioneros franceses, ingleses, holandeses y neozelandeses murieron durante la construcción de la vía, a parte de unos 90.000 asiáticos que también murieron aquí. Impresionante, este campo de exterminio a base de trabajos forzados elimino a más de 100.000 personas en los 16 meses que duro la construcción de la vía.

Los ingenieros japoneses habían calculado que serian 5 años de trabajo, o sea que imaginaros al ritmo a que debieron someter  a los prisioneros.

 

   Hoy en día, hay 2 grandes cementerios de guerra en la ciudad y un monumento conmemorativo. Mañana iremos a visitarlo. Hace poco fue el día de los caídos y vienen muchos familiares extranjeros a recordar a los suyos. También hay un par de museos sobre el ferrocarril y viejas locomotoras japonesas. El puente estuvo activo durante 20 meses hasta que fue bombardeado por la aviación inglesa, posteriormente reconstruido y vuelto a bombardear. Hoy en día esta reconstruido pero el tren ya no llega hasta Birmania. Se queda a unos 100 Km. de aquí, en la pequeña ciudad de Tam Rok. Creo que iremos hasta allí. Porque además el paisaje mas impresionante se encuentra a partir de aquella zona.

    Ya os contare. Saluditos.

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